Úrsula, la princesa curvy y LGBT+ de Disney que todos deberíamos imitar y amar

Sí, muchos ya lo sabíamos, pero no todos. Aunque Ariel es una de nuestras princesas favoritas, ¡Úrsula también es una princesa! Es parte de la realeza de Disney y no por ser una ‘villana’ pierde su derecho de ser reconocida como princesa.

Úrsula disfruta su vida fuera de las leyes del reinado de su dominante hermano, el Rey Tritón, papá de la princesa Ariel, quien la exilió y que más adelante nos da razones para aborrecerlo más que a otros villanos Disney, aunque claro, entendemos su posición y celos de padre al final de la película y se le baja lo HDLCH.

Esta anti princesa de las tinieblas en el mar nos demuestra que pudiendo tener todo lo que la sociedad dicta que se debería tener o vivir, en realidad esas cosas pueden acomplejar a una persona y convertirla en una ‘pobre alma en desgracia’.

De hecho, en la canción —que nos provocó escalofríos a lxs niñxs que la vimos en su lanzamiento en 1989 y en la década de los 90s — en la que realiza el trato con Ariel para convertirla en humana por tres días, deja claro un mensaje del precio que las personas están dispuestas a pagar por lo que creen que es la felicidad. Razón por la que muchas almas terminan tristes por la eternidad y a su servicio, por haber deseado algo efímero —y subjetivo— como la belleza.

Parece una villana, pero es una contraparte que se oponía al patriarcado de Tritón y desde una perspectiva muy diferente, con sus poderes de hechicera podría salir al mundo terrestre —pero claro que tiene algo de rencor que más adelante entenderemos—, ser sexy y hacer de las suyas con todo lo que podría decirse que es la felicidad, en cambio, orgullosa de su cuerpo curvy, se lamenta en realidad por la poca satisfacción de aquellos que van en busca de su ayuda.

Muestra de lo poco que le importa el aspecto físico que podría tener, en la película se convierte en una humana con el parámetro de sensualidad que tienen las princesas Disney y las modelos de Victoria’s Secret, así que esta belleza madura de 75 años de edad —según Wikipedia— luce así por convicción propia.

Úrsula representa el primer personaje femenino con el que Disney rompió los cánones de belleza; porque ser villana no es sinónimo de fealdad y algunos ejemplos son las candentes cougar madrastra de Blanca Nieves, Maléfica o Cruela De Vil. Pero las medidas de Úrsula, su piel morada, su perversa sensualidad y seguridad en sí misma, la hacen alguien que por difícil que parezca, se ama y acepta mucho más que algunas súper modelos —y su escote en vestimenta negra y entallada, es muestra de que disfruta su encanto—.

Regresando a uno de los puntos que contamos al inicio, Úrsula sí es hermana de Tritón y fue la legítima poseedora de la mitad del reino marino y es a partir de este momento es en donde el Papá de Ariel caerá de tu gracia y lo hará hasta que tal vez lo cambies por Úrsula.

En la canción ‘I Want the Good Times Back’ en el musical del libreto de Doug Wright, música de Alan Menken y letras de Howard Ashman y Glenn Slater, cuenta la historia antes de recluirse en su cueva, cuando vivía en el palacio antes del patriarcado de su hermano Tritón, quien la desterró por intentar ocupar por completo el trono del reino que su padre dividió en partes iguales. Aunque a través de la hechicería trató de tomar el trono por completo y por supuesto, no era la mejor opción, así que fue desterrada y podría parecer que Tritón tuvo la razón, pero en realidad, era un controlador…

De hecho, en la discusión donde comienza el drama por el que Ariel busca a Úrsula, Tritón llega a gritarle que: “mientras vivas en mi océano, obedecerás mis reglas”. Así es, no su techo ni su palacio… Su océano. Que no mame, teniendo en cuenta que su hija es una sirena, así que en el reino de Tritón es la Ley de Herodes —o te chingas o te jodes—. Machismooo.

Punto y aparte, Donald Trump se quedaría corto, como empresario y como presidente ante Úrsula, porque si bien compartimos elementos por los que la admiramos, no dejamos de reconocer que es una gran villana. Habrá errado el camino para tomar el trono, pero aprendió muy bien la lección y aprendió de contratos.

El contrato con el que Úrsula hace trato con Ariel tiene todas las de la ley, no rompe ninguna regla y aunque pareciera un trato poco justo, es completamente legal y sin letras chiquitas —más legal incluso que algunos contratos de servicios de telefonía celular o tarjetas de crédito—.Úrsula tiene todo perfectamente calculado a su favor, al menos al grado en que ni el rey de los mares puede romper el contrato cuando lo intenta.

“No olvides que tan solo tu belleza es más que suficiente”, dice Úrsula en su canción al convencer a Ariel de firmar el contrato, entonando que “los hombres no te buscan si les hablas, no creo que les quieras aburrir, allá arriba es preferido que las damas no conversen, a no ser que no te quieras divertir”, mandando un mensaje entre líneas de que si lo único por lo que vales es por tu belleza, es una mala apuesta.

Claro que Úrsula sabe que lo más hermoso de Ariel es su voz — sí, incluso sobre su físico por muy sexy que sea—, razón por la que el precio a pagar está perfectamente calculado y comprobamos que Úrsula sería una gran mujer de negocios en el mundo real o incluso una histórica presidenta para bien o para mal.

Ahora sí, un punto muy importante que da vida a Úrsula tal y como la conocemos porque de otra manera no sería como es, ¡es un ícono LGBT+!

El personaje de esta hechicera del mar está inspirado en la Drag queen Divine, la más famosa de todos los tiempos y súper estrella de los 70s y 80s, ícono del cine independiente y de la comunidad LGBT+.

Esta relación entre Divine y Úrsula es algo que el Disney de los viejos tiempos solía hacer: Queer holding. Dando a un personaje una serie de características dentro de los estereotipos que se asocian con la comunidad de diversidad sexual. Aunque —de nada, Disney— sólo lo hacía con villanos, relacionando estas características con lo negativo, como Sacar, Jafar o Hades.

Conclusión: te amamos, Úrsula y gracias Divine por inspirar la diversidad sexual en el mundo mágico de Disney que muchos años después nos da una perspectiva muy diferente —al igual que nos pasó el cambio de perspectiva con Maléfica y el hombre sin escrúpulos que le arranca sus alas y resultaría convertirse en Rey y padre de la princesa Aurora—.

Así que la próxima vez que veas La Sirenita, Úrsula podría ganarse tu corazón y entenderás por qué ella en realidad podría haber sido la princesa Disney que entiende la posición de las mujeres en la sociedad patriarca, que ama su cuerpo y se lamenta de aquellos que se dejan guiar por la superficialidad.

Tanto la amamos que aquí dejamos un tutorial para convertirte en Úrsula cuando lo desees:

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